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Estación de autobuses de Órgiva

La Asociación de Empresarios de la Ciudad de Órgiva “Asociación Pymes San Sebastián”, asociaciones de vecinos y grupos políticos MANIFESTAMOS nuestra total oposición al desmantelamiento del Servicio de Estación que la sociedad de transportes ALSA (con anterioridad Alsina Graells) presta en la avenida de los capitanes González Robles de Órgiva. 

            Desde tiempos inmemoriables, o sea, desde principios del siglo pasado [mucho antes de la terminación de la carretera y del puente de Natalio Rivas sobre el río Chico a su paso por Órgiva, hacia 1917-1922], el Servicio de Estación de la Alsina Graells de Órgiva operaba como cabecera para toda la comarca de La Alpujarra y también parte de la Costa, pues varios de aquellos antiguos autobuses con destino a Motril tenían su paso y descanso en este municipio.  Autobuses, llamados “alsinas”, que más bien parecían diligencias con motor que recorrían carreteras sin asfaltar.

 

            El servicio que prestó esta mini estación centenaria: información, despacho de billetes, sala de espera, paquetería, mensajería y transporte de viajeros a todos los pueblos de La Alpujarra fue siempre encomiable.  Sirvió de núcleo o punto de enlace de muchos pasajeros y hasta incluso de motor de desarrollo económico de la comarca, por las transacciones comerciales, salidas de productos y facturaciones que en su estación se realizaban.

 

            Esta estación es muy necesaria porque da respuesta a las necesidades de todos los viajeros, en especial de personas mayores y discapacitados, cuando tienen que esperar la llegada de autobuses (que tienen horarios aproximados) procedentes de La Alpujarra o de Granada y protegerse de las inclemencias metereológicas, sobre todo durante los meses de invierno y de verano.

 

            Nos oponemos a la política de despidos que está llevando a cabo la sociedad ALSA, aprovechando la situación de crisis económica del país.  Una empresa oligopolista, con unos beneficios inconmesurables, multimillonarios, no puede olvidar nunca que presta un servicio público y que la rentabilidad económica y financiera no está reñida con este servicio social tan importante y necesario en La Alpujarra, y que tiene carácter monopolista desde siempre.  Si desde principios del siglo pasado fue rentable, ahora que cuenta con un mayor auge de viajeros diarios se hace más necesario su mantenimiento, dada también la necesidad de aumentar las líneas por la Contraviesa.

 

            Instamos a la Junta de Andalucía y a los poderes públicos para que eviten el cierre de la estación y el despido de su personal.

 

alsina